Se trata de otro argumento mentiroso.

El anuncio lo hizo oficialmente el profesor Ugarte, de la Universidad Católica: “el fomento del desenfreno y la simiente de mal que importa la medida que se critica, multiplicando el desorden, aumentará los abortos en aquellos casos en que la píldora falle”. [2]

En palabras más simples, la AHE aumentará la promiscuidad y el concubinato a tal punto, que mucha gente la utilizará como método anticonceptivo regular, y, cuando falle (porque hay un porcentaje de error de método), el embarazo no deseado en cuestión será interrumpido por medio de un aborto. Tal como lo oye, ¡la entrega de la AHE significará un incremento en los abortos!

La verdad es que ya parece increíble el punto al que se ha llegado con tal de manipular a la opinión pública. Si fuera por lo que dice el señor Ugarte, tendríamos que la gente ya no se abrigaría en invierno porque, en caso de que se resfriara, hay disponibles medicamentos para el resfrío. Este descuido debería provocar que más gente se resfríe y, por ende, las tasas de neumonía se dispararían (porque los medicamentos para el resfrío no las evitan en un 100% de las veces), aumentando las muertes por problemas respiratorios en la temporada de invierno, y todo por permitir la comercialización de medicamentos para el resfrío.

Lo que hay que tener en cuenta en este caso es que, como ya se ha explicado, la AHE no implica un aumento de la promiscuidad ni reemplaza en caso alguno a los anticonceptivos regulares. Por lo que toda conclusión deducida de esa premisa no ha sido fehacientemente demostrada.

[1] Las palabras de la alcalde de Concepción y la aclaración de la doctora Sepúlveda han sido extraídas de “«Grandes pensadores»”; Ermy Araya M.; La Nación; 6 de septiembre de 2006.

[2] José Joaquín Ugarte Godoy, profesor de Derecho Civil de la Universidad Católica de Chile; “Distribución de la píldora a menores”; El Mercurio; 20 de septiembre de 2006.