Se está tratando de hacer creer a la opinión pública que el acceso gratuito a la Píldora implicará que muchas personas opten por no utilizar métodos anticonceptivos regulares, como el condón, puesto que al día siguiente podrán ir a buscar la AHE en forma gratuita. Esto, indefectiblemente, tendría como consecuencia que habrá más embarazos no deseados (porque la efectividad de la AHE es menor en comparación con los métodos regulares) y más infecciones de transmisión sexual, como el VIH/SIDA, por “reemplazar” la AHE al condón.

Este razonamiento ignora el hecho de que la anticoncepción de emergencia, como su nombre lo indica, es de EMERGENCIA. Sólo se recomienda cuando han fallado otros métodos anticonceptivos (por ejemplo, rotura del condón), o bien la mujer ha sido víctima de una agresión sexual. NO se regalará indiscriminadamente al que llegue a pedirla. Además, el consultorio deberá aportar con información y consejería a los usuarios y usuarias, de manera que si una mujer que ha tenido relaciones sin protección llega al consultorio, ahí se le explicará que la AHE no puede ni debe ser utilizada rutinariamente, se le recomendará escoger un método anticonceptivo regular, y se le responderán dudas e inquietudes.

Buena es la ocasión para citar este mismo vaticinio infantil de una personalidad pública, y su respectiva aclaración por una experta:

VATICINIO INFANTIL:
Yo no logro entender cómo impulsan una política de anticoncepción masiva cuando ésta atenta contra la prevención del virus VIH. Vamos a tener una explosión de sida si se fomenta el uso de la píldora del día después entre las adolescentes”.
[Jacqueline van Rysselberghe, alcaldesa de Concepción (UDI)]

ACLARACIÓN:
No hay ningún fundamento ni evidencia científica que apoye la idea de que con el uso de la píldora del día después se dispararán las cifras de personas afectadas por VIH. Muy por el contrario, en todos los países donde se han entregado consejerías y se ha mejorado el acceso a los preservativos, ha disminuido la epidemia.
Hay un malentendido al relacionar un tema con el otro, ya que es sabido por todos que el levonorgestrel es un método de emergencia y no un anticonceptivo tradicional. La píldora sólo se recomienda cuando han fallado otros métodos de prevención. De hecho, contiene altas dosis de hormonas, por lo que su uso será restringido y sólo para aquellos casos que ameriten tomarla. De ninguna manera se entregará a diestra y siniestra. La nueva norma no estipula que cuando una niña tenga sexo sin protección, llegará y sacará una píldora. El hecho de que se entregue en un consultorio, permitirá ofrecer una instancia de información y educación responsable”.
[Cecilia Sepúlveda, decana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y especialista en VIH] [1]