Permanentemente se intenta por métodos poco nobles y serios restar licitud a medios de Anticoncepción Hormonal de Emergencia: autoridades políticas y “académicos” intentan mantener una forzada oposición aduciendo contundentes efectos adversos -como podría ser el cáncer de mamas- sin tener evidencias científicas serias de los mismos.

El levonorgestrel (LNG) entregado como anticoncepción de emergencia desaparece de la circulación sanguínea en tres días aproximadamente, no lo suficiente para causar graves daños, a menos que el individuo presente falla hepática; tampoco tiene efectos cardiovasculares, ni se ha descrito una relación entre el uso regular de la pastilla y el cáncer de mamas. Según expertos convocados por la Organización Mundial de la Salud, las pastillas de anticoncepción de emergencia no tienen contraindicaciones médicas. [1]

El LNG sí tiene efectos secundarios como náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos, cansancio y sensibilidad en las mamas, los cuales no duran más de 24 horas, ni se dan siempre ni todos juntos en la misma persona; y se presentan tasas menores de estos efectos secundarios cuando se usa LNG puro, en comparación con la utilización del método de Yuzpe, en el cual se emplea etinil-estradiol con LNG. [2]

[1] Ermy Araya M.; “«Grandes pensadores»”; La Nación; 6 de septiembre de 2006.

[2] Organización Mundial de la Salud; “Task Force on Postovulatory Methods of Fertility Regulation. Randomized controlled trial of levonorgestrel versus the Yuzpe regimen of combined oral contraceptives for emergency contraception”; Lancet; 1998; 352:428-33.